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Así cumplo mis objetivos (y me siento culpable)

Constantemente siento culpa.

Llego al final del día y siento que no he hecho nada.

¿Te suena?

Me auto-flagelo por despertar todos los días a las 8h30 mientras mis héroes emprendedores se despiertan a las 4h30; por hacer ese almuerzo largo de 3 horas; por ir a ayudar a un amigo; por tener todas esas reuniones programadas y cancelarlas porque me pareció mejor hacer otra cosa.

Me siento muy muy culpable por todas esas cosas, porque pudiera muy bien estar haciendo cosas más “útiles”.

Seguro que te pasa a ti también y no sabes si se trata de una culpa genuina o una exageración.

La respuesta es simple: si estás consiguiendo tus objetivos es una exageración, sino, no.

En mi caso, cuando llega el final de la semana escribo todo lo que he conseguido durante la semana y me siento más tranquilo

¿Por qué? Porque mis prioridades están bajo control y estoy cada día avanzando por conseguir mis objetivos.

He hecho todo lo que debía hacer, y me ha sobrado tiempo para dormir, hablar con mis amigos, disfrutar de mi familia, hacer ejercicio y pasarla bien.

Es en el momento en que me siento culpable pero por otro motivo: por no haber compartido aún con el mundo ésta fórmula.

¿Cómo lo logro?  Fácil. 

Tras años intentando diferentes cosas, finalmente he dado con un toolkit ideal (y ridículamente simple)

Básicamente me concentro en las cosas importantes.

En mis prioridades.

No tengo sistemas complejos. Todo es muy simple.

1

Anualmente tengo 1 o 2 grandes objetivos que quiero cumplir.

De acuerdo a cómo se mueve el año planeo todo por trimestres.

2

Estos trimestres los organizo con “carreras” de tareas que duran 15 días: cada quince días escribo todas las tareas que quiero completar en la próxima quincena y que van a acercarme a mis objetivos.

Generalmente las completo casi al 100%, las que no están listas o quedan pendientes, pasan a la siguiente quincena.

3

Es todo. Así voy hasta que termina el año.

Diría que hace 3 o 4 años que lo hago.

Y me funciona.

Cumplo mis objetivos.


La foto es en Tokio durante el Hanami 2018 (literalmente ver u observar flores, una de las grandes pasiones de los japoneses).

9 errores clásicos (y estúpidos) que no debes cometer en los negocios

“El hombre inteligente aprende de sus propios errores, el sabio aprende de los errores de los demás”

Arturo Adasme Vasquez


Si eres un autodidacta como yo, estoy seguro que no tienes ningún miedo en emprender. De hecho, si supiéramos muchas cosas que ignoramos cuando emprendemos probablemente no empezaríamos y sufriríamos de parálisis por análisis.

Afortunadamente, unos cuántos estamos un poco locos para ignorar los riesgos que corremos cuando emprendemos.

Para que no los cometas tú también, aquí te cuento cuáles son 9 de los peores errores que he cometido en mi carrera como emprendedor.

1) Levantar capital para probar un modelo de negocios

Es una mala idea tener capital para probar un modelo de negocios en larga escala. Acepté 50 mil dólares de un inversor angel que no pude convertir ese capital en las 7 cifras que pensé conseguiría según el plan de negocios que tenía.

Lección aprendida: se acepta capital sólo con un modelo de negocios ya rentable con la intención de escalarlo rápidamente.

2) No invertir en las herramientas necesarias

Otro error clásico es no hacer la inversión necesaria para tener las mejores herramientas para tu proyecto. Escatimamos muchas veces en diseño, escalabilidad, y recursos que podrían hacer una gran diferencia.

Me ha pasado muchas veces.

Cuando cinco años después decidí usar la versión paga de Semrush, mi tráfico (y por tanto mis ganancias) se dispararon. Me pasa cuando mejoro el diseño. Me pasa cuando pago por un trabajo bien hecho. Me pasa todo el tiempo. Y todas las veces me arrepiento del dinero que he perdido.

Lección aprendida: si ves algo en lo que puedas invertir que mejore el producto que entregas o te permita automatizar labores de tu empresa, no lo dudes. Invierte en ello.

 3) No actuar a tiempo

Una de las cosas que más demoré hacer y la que más daño hizo a mi organización fue no despedir a una persona a tiempo. Aunque tenía clarísimo que era algo que debía hacer, no sé qué pasó por mi cabeza: miedo, lealtad a una amistad, o qué.

Lección aprendida: Actuar a tiempo a veces quiere decir despedir a alguien, otras quiere decir contratar a alguien, comprar una herramienta, o cerrar un negocio. Lo importante es saber identificar cuándo hacerlo.

4) Dejar pasar oportunidades

Si se acaba de abrir una oportunidad en el mercado tómala. Haz toda la investigación que necesites, busca todos los números que puedas y saca una conclusión, pero hazlo rápido, y no dejes que pase demasiado tiempo.

Hace ocho años cuando llegué a Portugal he debido invertir en propiedades. No lo hice. Hoy el mercado inmobiliario está creciendo de manera astronómica.

Lección aprendida: Siempre habrá obstáculos en las oportunidades. Es normal. Si no los hubieran todos las tomarían (y si todos las toman, ya no son una oportunidad).

5) Estar demasiado cómodo

Estar cómodo es señal de estancamiento. Cuando estamos cómodos ignoramos la mayoría de los puntos de esta entrada: no actuamos a tiempo, dejamos pasar oportunidades, no invertimos en las herramientas necesarias, y creemos que estamos bien como estamos.

Lección aprendida: adopta un mindset de crecimiento. Siempre podemos crecer más. Y si no estamos creciendo, entonces estamos muriendo.

6) Gastar las ganancias 

Hemos trabajado duro para llegar a donde estamos y queremos recoger aquello que sembramos, pero es importante saber cuándo hacerlo. Nuestro negocio ¿podrá crecer sin ese dinero que le estamos retirarando? Si no hubiera tomado dinero en momentos cruciales de mi carrera emprendedora probablemente habría avanzando de 5 a 10 años de negocios en poco tiempo.

Lección aprendida: la reinversión es una de las tareas fundamentales en cualquier negocio. Reinvierte antes que nada.

7) Ser poco realista

Podemos pensar que “cualquier cosa es posible”. Lamentablemente no es cierto. Por más esfuerzos y ganas que le ponga, con 37 años es poco probable que vaya a la luna.

Lo mismo pasa cuando hablamos de los objetivos de nuestros negocios. Queremos tener millones de usuarios, o capital infinito en nuestras cuentas, pero hay que ser realistas. Trabajemos con los números que tenemos a mano, y pongámonos algunas metas difíciles, pero realistas.

Hace cuatro años pensé que llegaría a los números que tengo ahora en sólo un año. Menosprecié el esfuerzo y el camino para poder lograrlo. Esto trajo frustraciones y desgano. Si hubiera sido más realista podría haber hecho mayor énfasis en lo que tenía en ese momento entre manos y hubiera llegado más rápido a donde estoy ahora.

Lección aprendida:  ser realista te da mejores razones para trabajar que no serlo.

8) Trabajar sin ayuda

Trabajar sólo parece ser más fácil. Pero no lo es. Hace cientos de años las personas trabajaban en equipo. Era el estado natural de las cosas. No buscar ayuda es uno de los peores errores que cometemos en nuestros negocios.

Los diferentes puntos de vista le dan una plusvalía a nuestros negocios. Además, no podemos hacerlo todo solos.

Muchas veces nos da pereza trabajar con otras personas porque nos toma tiempo explicarlos qué y cómo deben hacer algunas cosas sin darnos cuentas que al cabo de un tiempo estaremos mejor.

Cuando comencé mis guías de viaje busqué ayuda inmediatamente para hacer nuevas guías. Esas personas me ayudaron a entender qué era necesario para hacer que el negocio fuese escalable.

Lección aprendida: Buscar ayuda tan pronto como puedas es un indicio sano de que tanto tú como tu negocio podrán crecer más rápidamente.

9) Tener demasiados proyectos entre manos

El trimestre pasado tenía 4 proyectos paralelos en mis manos. ¿Cuántos puse en marcha? Ninguno. ¿El motivo? Era simplemente inhumano poder atender todos esos proyectos al mismo tiempo.

Lección aprendida No eres superman. Un proyecto a la vez y te irá bien.


¿Quieres que te cuente sobre cómo llevar mejor tus negocios en el futuro? Apúntate a mi mailing que pronto escribiré más sobre este tema.

¿Te quejas? Entonces hay una oportunidad para crear valor

El vuelo fue cancelado porque no tenían suficientes pasajeros para garantizarlo.

Así que Richard Branson, el famoso emprendedor inglés, decidió hacer algo en vez de quejarse: alquiló una avioneta por su cuenta, tomó una pizarra y escribió a manera de chiste “Virgin Airlines, $39 one-way“. En pocos minutos había llenado la pequeña aeronave.

Así nació su idea de crear una aerolínea.

Branson preguntó “¿qué puedo hacer con este problema?” Y lo convirtió en una oportunidad.

Hay dos lecciones en esta historia: a) quejarnos no sirve para nada y b) las soluciones en problemas compartidos son oportunidades de negocios.

La próxima vez que te quejes, stop:

  1. Respira profundo, quejarte no sirve para absolutamente N-A-D-A
  2. Piensa: busca una manera de solucionar el problema de tu queja (mejor si te apalancas en las personas que comparten tu problema)
  3. Ejecuta una solución
  4. Si todo sale bien, habrás solucionado tu problema. Probablemente, también el de muchas otras personas.

Cuando nos “quejamos” es porque vemos una oportunidad de mejorar algo.

¿Te vas a quejar o vas a hacer algo?


Haz algo, y apúntate al mailing, porque estaré escribiendo más posts útiles e inspiradores como este.

10 mandamientos para la delegación de tareas

¿Te sientes agobiado? ¿Sientes que no puedes más? ¿Tienes demasiado trabajo?

Así me sentía yo antes de delegar mis primeras tareas.

Hoy, 8 años después, he gastado mucho más de lo que me gustaría confesar en delegación de tareas.

Con mi experiencia he preparado estos 10 mandamientos para la delegación de tareas. Espero te sean de mucha ayuda.

1. Reconocerás cuándo y qué delegar

Hay dos tipos de personas que no saben delegar: las que piensan que sólo ellas pueden hacer la tarea y las que piensan que sólo otros pueden hacerla.

Ninguno de los dos casos funciona bien.

Cuando creemos que la tarea sólo la podemos hacer nosotros, tenemos un mindset con el que es muy difícil darle la confianza suficiente a otra persona.

Las de los que piensan que “no tienen tiempo” y quieren delegar desde el principio una tarea, probablemente no tengan ni idea de cómo hacerlo efectivamente.

En ambos casos no se está preparado para delegar.

Busca un problema real (algo que impida a tu negocio crecer) y sabrás que se trata de algo que delegar. Luego busca el momento ideal para hacerlo.

2. Conocerás la tarea por delegar

Si eres un  solopreneur (emprendedor solitarios), sabrás que no puedes delegar algo que nunca haz hecho.

Por eso es importante hacer la tarea por delegar al menos de manera parcial.

Hay que entender el objetivo de la tarea y tener en mente al menos una forma de hacerla para sugerirla.

3. Escogerás a la persona adecuada

Yo suelo usar webs como workana, upwork, etc. para contratar colaboradores.

Pero la persona adecuada no la escojo de la noche a la mañana: la persona adecuada es una persona a la que voy probando con pequeñas tareas hasta entender sus capacidades y habilidades antes de darle algo más importante.

4. Tendrás un manual de procedimientos

En un mundo ideal deberías tener un manual de instrucciones para la tarea por delegar.

De esta manera el candidato al que le delegarás la tarea tendrá algún documento al que referirse si se pierde en algún punto de la labor (sin tener que preguntarte cada vez).

Si no tienes un manual, entonces prepara algunos vídeos o documentos explicando paso a paso cómo se deben hacer las tareas por delegar.

Puedes hacerlo de manera simple con software online:

a) Google Docs (gratis)

Usa Google Docs para crear documentos que puedas compartir fácilmente. Puedes integrar textos, capturas de pantalla, etc.

b) Camtasia (de pago)

Con Camtasia puedes grabar vídeos en tu pantalla que luego podrás compartir a través de diversas plataformas con tus colaboradores

5. Estarás disponible

Cuando delegas por primera vez no puedes esperar un resultado perfecto. Es por eso que es vital tu disponibilidad durante el proceso, para resolver dudas y mejorar partes del proceso junto a la persona que ejecutará la tarea.

6. Pondrás una fecha de entrega

El error clásico de la delegación de tareas: no poner fecha de entrega.

Si no pones una fecha de entrega, el candidato, que en tiempos modernos y especialmente online suele ser un freelancer muy ocupado, dejará tu tarea como última prioridad.

Ponle una fecha de entrega a tu tarea delegada o mira cómo no se termina nunca.

7. Delegarás algo que te sea rentable

A veces pensamos que debemos delegar alguna cosa por x, y o z.

Hay que ver por qué queremos delegar, porque no siempre es necesario.

Muchas veces una tarea “delegable” sería perfectamente eliminada sin ninguna consecuencia. Por ello es importante que las tareas que deleguemos sean críticas para hacer crecer nuestros negocios.

Una de las formas como yo decido qué delegar es calcular cómo mis negocios dejarán de crecer si no lo hago.

Por ejemplo, si hay algo que yo puedo replicar de mi negocio que me genere x ingresos, al crear un proceso para delegar la misma tarea una, dos o tres veces, en teoría seré capaz de generar 100, 200 o 300% más ingresos.

8. Revisarás el progreso de la tarea

Es importante que pongas varias fechas para revisión de las tareas hechas por la persona a la que delegaste. De esta manera podrás revisar y corregir cualquier error y enseñar con mayor detalle cualquier asunto que se te haya escapado.

No dejes de hacer este paso, es mejor corregir algo a tiempo que tener que hacerlo todo de nuevo, perdiendo tiempo, dinero y esfuerzo en el camino.

9. No esperarás por algo perfecto

Cada persona tiene su estilo. Algunas personas se enfocarán en hacer más perfectas unas cosas que otras. Aprovecha la oportunidad para apuntar qué se ha hecho bien, y qué se puede mejorar.

10. Darás las gracias

A veces, tan inmersos en nuestras tareas del día a día, y especialmente online, despersonalizamos el trabajo que hacemos con nuestros colaboradores. No debería ser así. Da las gracias. Sin las tareas completadas por tu equipo, te sería muy difícil hacer crecer tu negocio.


¿Quieres aprender más sobre delegación de tareas? Apúntate al mailing y recibirás más información al respecto en el futuro.

Tu posicionamiento en el mercado es lo más importante

 

Hace casi una década estuve desarrollando un negocio de Relaciones Públicas para la industria del turismo en Inglaterra (se llamaba “In The Media Of  Something”), llegué a valorar cada hora de mi trabajo en 20€.

Comencé a ganar algunos clientes y contratos. Me parecía que estaba ganando un pastón y que no podría haber mejor uso de mi tiempo.  Después de todo, era mucho más de lo que había ganado en el pasado siendo empleado.

Todo era maravilloso en mi pequeño mundo de desconocimiento hasta que vi cómo el trabajo que yo hacía era desplazado a lugares más baratos donde las personas podían cobrar la mitad. Así, varios de mis clientes me fueron dejando por freelancers en Argentina, Colombia, India o Turquía.

[easy-tweet tweet=”La manera como te vendes es importante: tu posicionamiento en el mercado es la única ventaja que tienes.” user=”@fba”]Al verme con menos clientes y con ingresos mermados debido a la fuga de clientes, decidí aumentar mis precios considerablemente, y en un plazo de 12 meses, con una tarifa 150% más cara, comencé a ganar más del doble de lo que ganaba en el pasado, despedí a algunos clientes y me quedé con los que me parecían más interesantes.

El último cliente que tuve estaba dispuesto a pagar 52 mil libras al año por 20 horas mensuales de mis servicios. Es decir, iba a ganar casi 216€/hora de trabajo.

¿Qué era diferente en mi mensaje?

Cambié mi posicionamiento.

Pasé de ser un operador a ser un pensador.

La mayoría de los clientes que había tenido hasta ese entonces eran pequeñas empresas con presupuestos reducidos que tercerizaban este tipo de servicios a personas como yo porque no podían pagarle el salario a alguien full-time en su lugar.

Es decir, serían personas que buscarían siempre pagar lo menos posible por lo que yo hacía (y lo hicieron).

Cuando cambié el posicionamiento de mi oferta de “pequeñas empresas que necesitan ayuda” a “empresas que necesitan consultoría”, todo el negocio cambió. Cambió la persona a la que le ofrecía mis servicios y cambió el servicio que les prestaba. Sin embargo, no significaría que trabajaría más. Todo lo contrario.

¿Cómo hacer esta transición para vender más y mejor?

Cambia tu posicionamiento en el mercado.

Es la única forma de conseguir posicionar mejor tu trabajo, producto o servicio.

  • Haz una lista de competidores e identifica quién gana más (o quién tiene los mayores clientes).
  • Mira lo que hacen.
    • Si no puedes hacerlo, aprende a hacerlo o busca la manera de subcontratarlo.
  • Busca patrones en el posicionamiento de los competidores más grandes.
    • Entiende su oferta y sus mensajes.
    • Adáptalos a tus habilidades o infraestructura.
    • Entiende las necesidades de sus clientes
  • Pruébalo.
    • Si funciona, es hora de despedir a tus viejos clientes.
    • Sino, no.

Startup para novatos: esto es lo primero que tienes que hacer si quieres crecer

Una de las constantes de un negocio es la repetición de tareas día tras día sin cuenta.

Por eso, uno de los grandes obstáculos para que nuestra startup crezca solemos ser nosotros mismos, los fundadores del negocio.

Por alguno de estos dos motivos:

  1. Queremos hacerlo todo y tener el control de lo que hace nuestro negocio.
  2. Estamos tan ocupados con el día a día que no tenemos tiempo para delegar tareas.

Yo he pasado por ambas situaciones.

Estamos día a día tratando de resolver todos los intríngulis de nuestro negocio.

Pero merece la pena detenernos a pensar:

  1. Si no tenemos procesos para repetir la experiencia que reciben nuestros clientes (y por la cual nos pagan) rara vez repetirán.
  2. Sin un proceso no podremos escalar, no podremos alcanzar más nuevos clientes.

Este es el motivo por el que  la única manera en la que un negocio sea escalable es con la creación de un sistema / proceso con el que tu empresa pueda crecer casi sin tu intervención.

Hoy, en vez de hablarte de herramientas de automatización, te voy a hablar de algo más importante.

Manual de operaciones

¿Creerías que iba a comenzar por alguna nueva herramienta cool para automatizar tus redes sociales? ¿O alguna herramienta para llegar al famoso Inbox Zero?

Pues no.

Comienzo por lo que considero más importante: el manual de operaciones. Éste es el adn replicable para hacer que tu negocio crezca.

No importa si eres un artista intentando vender tus obras desde Caracas, si eres el dueño de un gimnasio en Valencia, o si vendes tarjetas de presentación. El manual de operaciones es un documento donde cubres, de principio a fin, todas las actividades de tu negocio para que alguien pueda operar cada tema sin necesidad de preguntarte nada.

Es importante que respondas a la mayor cantidad de dudas de cada una de las partes participantes de tu negocio.

Si aún no tienes un manual de operaciones, detén todo lo que estás haciendo en este momento y dedícate a él.

No hay nada más importante, porque sin dudas, sólo habrá acción. Y acción es crecimiento.

¿Cómo se crea un manual de operaciones?

Si tu equipo es pequeño, o eres un emprendedor solitario, entonces lo más inteligente es que hagas tú primero cada proceso y lo documentes, dado que debes ser la persona que más conoce sobre el tema.

  • Crea notas detalladas de cada proceso e incluye otros tipos de medios para ilustrar mejor tu punto.
  • Delega luego el documento a la persona encargada del área (“departamento”) en cuestión

Este es un ejemplo de uno de los documentos de nuestro manual de operaciones en Guiajando. Ese documento la primera persona en crearla fui yo, que conocía de pies a cabeza todo el proceso.

No fue un proceso fácil y me tomó meses preparar todo el manual. 

Pero es un esfuerzo que ha valido (y mucho) la pena.

En mi caso, mis negocios son todos online y mis colaboradores son todos remotos.

Por eso la idea es que cada nuevo empleado reciba el manual de operaciones y pueda trabajar desde el primer día con poco o ningún feedback.

Por último, hacer este proceso también te ayuda a solventar dudas y a crear procesos sin dudas.

[embeddoc url=”http://flavioamiel.com/wp-content/uploads/2017/03/SEO-REDIRECT301.pdf” download=”none”]

Prueba de fuego

Es hora de probar el manual de operaciones.

Lo primero que debes hacer cuando lo termines es contratar a alguien que siga las instrucciones:

  • Si tiene dudas, entonces mejorar el documento.
  • Si no hay dudas, entonces delegas el documento y sus mejoras futuras a la persona en cuestión.

4 herramientas para hacer tu manual de operaciones

Tanto en nuestras guías de viajes, como en nuestro servicio de soporte para wordpress la diferencia entre tener o no un manual de operaciones ha sido abismal, y nos ha permitido crecer de manera insólita.

Así que no dejes de hacer la tarea y comienza el proceso de crear tu manual de operaciones hoy mismo.

Es muy fácil, y no necesitas pagar nada para iniciarte.

Estas son las 4 herramientas que necesitas:

  • Tu cerebro
    ¿tomaste café? ¿dormiste bien? Bien. Ahora es momento de poner esta herramienta a full para afrontar la tarea de crear tu manual de operaciones.
  • Google Drive o Dropbox Paper
    Si aún eres de aquellos que usa word y envias emails con diferentes versiones de los documentos que creas, es hora de que dejes de hacerlo. Con Google Drive o Dropbox Paper podrás compartir los documentos con tu equipo de manera fácil y centralizando las versiones de tu documento en la nube. Es decir: no tendrás que preocuparte por las actualizaciones del equipo, ya que el documento se actualiza “en vivo” para todo el equipo. También podrás revertir cambios y formatear tal como si fuera word.
  • Recordit
    Esta es una excelente herramienta que te permitirá grabar lo que haces en tu pantalla, y luego añadirlo a tu documento como un gif (foto animada) o enlace a vídeo para mostrarle mejor a tus colaboradores cómo haces lo que haces.
  • Awesome Screenshot
    Esta herramienta te permite tomar capturas de pantalla y luego poner comentarios e indicaciones para poner en tu manual de operaciones.

¿Se me escapa alguna cosa? Déjala en los comentarios.

 

¿Estancada/o? Así puedes avanzar

Ya casi se acaba el primer trimestre.

Eso quiere decir que tengo casi 3 meses luchando por avanzar con las metas que me propuse a inicios de año.

He avanzado con algunas.

Otras por el contrario, están totalmente estancadas.

Seguro también te pasa o te ha pasado.

No te preocupes. Te voy a ayudar a avanzar.

Uno de los motivos por los que no avanzas hacia las metas que te propones es por alguno de los siguientes motivos:

  • No tiene suficiente información
  • Tienes demasiada información
  • No has creado un plan con métricas reales
  • Hay un conflicto entre tus metas
  • No te interesa realmente esa meta

Estas son algunas de mis metas para este año

  1. Escribir en mi blog personal al menos 150 posts hacia finales del año en vez de procrastinar (uno de mis vicios)
  2. Triplicar tráfico de mi negocio principal
  3. Ganar 5 Kg de masa muscular
  4. 1.000 miembros activos comunidad

 

Métricas asociadas

Como puedes ver, cada una de estas metas tiene una métrica asociada.

Sin embargo, no he podido avanzar lo suficiente en todas ellas.

Lo que normalmente hago es dividir las tareas que tengo que hacer para llegar a mi meta en semanas. Y trimestralmente hago un control para ver qué tan lejos o cerca estoy de mi meta, y corrijo curso según sea el caso.

Ahora veamos cómo sub-divido estas tareas:

  • Escribir 150 posts para mi blog personal
    Para lograr esta meta de 150 post en 52 semanas, (150/52) tengo que escribir al menos 2.8 posts semanalmente. Este año he publicado 20 post escritos, lo que equivale a 1.8 posts semanales. Como me estoy quedando corto, debo hacer un esfuerzo por corregir la tendencia. Es decir, tengo que escribir más.
  • Triplicar tráfico de mi negocio principal
    Mi negocio principal logrará duplicar naturalmente su volumen este año (pasará de 3 millones de visitantes a 6 millones). Con esto, sólo me queda trabajar por obtener 1/3 del volumen del tráfico por otras vías, es decir 3 millones adicionales. Para ello estoy trabajando en crear nuevos contenidos de la mano de varios colaboradores y una optimización intensa del SEO (velocidad de carga, diseño, etc.) de mis webs, que ya va dando resultados. De momento, sólo estoy duplicando el tráfico, pero como el SEO es un juego a largo plazo, creo que conseguiré esos 3 millones de visitantes extra hacia el 3ero y cuarto trimestre.
  • Ganar 5 Kg de masa muscular
    Para esta meta me falta información. He intentado resolverlo de diferentes maneras, pero no consigo una manera eficiente de hacerlo. En pocas palabras, me falta información para crear las métricas y objetivos semanales adecuados.

    • Próximos pasos:
      • Recabar información necesaria para definir metas semanales. Ej. ¿Cuánta comida es necesaria consumir? ¿Cuánto ejercicio debo hacer semanalmente? ¿Cómo puedo medir la masa muscular con un bajo margen de error?
  • 1.000 miembros activos comunidad
    Esta es una meta que deseché, porque era parte de un proyecto que había iniciado hacia finales del año pasado y que no avanzó hasta este punto.

Revisión Anual y Trimestral

Lo ideal es que tengas unas grandes metas principales que luego puedas repartir en diferentes tareas a lo largo del año, y preferiblemente en tareas diarias, semanales, mensuales y trimestrales. De esta manera estarás siempre on target.

Este proceso lo copié del método OKRs (Objectives and Key Results).

¿No sabes qué son? Te pego aquí la cita de wikipedia:

OKR son las siglas en inglés de Objectives and Key Results, que en español traduce como objetivos y resultados clave, estos son objetivos que se ponen las personas para lograr crecimiento y mejoramiento en los diferentes ámbitos de la vida: personal, laboral, económico, profesional, etc.

Los OKR se diferencian de herramientas de productividad como los TODO’s (lista de cosas por hacer) por que los segundos son acciones, mientras que los primeros son los resultados obtenidos por estas acciones.

Voilà!

De nuevo, te repito el proceso.

  • Piensa en tus metas y apúntalas
  • Ponle una métrica cuantificable a cada una de tus metas
  • Divide las tareas diarias, semanales y mensuales para cumplir con tu meta
  • Revisa tu plan cada 3 meses y ajusta de acuerdo a lo que te falte (o no)

Si usas alguna metodología para cumplir tus metas déjala en los comentarios.