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15 minutos es todo lo que necesitas para tener un buen día

Algo muy extraño sucede cuando estamos de viaje: percibimos el tiempo de forma totalmente diferente.

La cotidianidad hace que el tiempo pase demasiado “rápido”, mientras que las cosas fuera de lo común nos hacen percibir que el tiempo pasa muy lento.

Así, dos o tres días de viaje parecen una semana. Son los días “buenos”. Una semana en cotidianidad, por el contrario parece poco tiempo: un período que pasa “demasiado rápido”.

En la cotidianidad, como todos los días son iguales (o al menos muy parecidos), todos los días parecen ser un sólo día.

Cuando estamos de viaje todos los días hay novedades y podemos separarlos fácilmente según lo que hicimos.

En pocas palabras, cuando estamos enfrentándonos a nuevas sensaciones, los días parecen ser “vividos” “buenos” que “merece la pena vivir”.  No ocurre lo mismo en el día a día.

Cada vez que revivo esta sensación, me recuerdo también el deber las ganas de tener días diferentes todos los días.

Es por eso que trato en la medida de lo posible que ningún día sea igual. Algunas veces voy al co-work desde donde a veces trabajo, o me quedo en casa. Otras veces voy a un café a escribir o cancelo responsabilidades y me voy al parque con mi hija.

Pero no siempre es posible desentendernos de nuestras tareas diarias. A veces ni siquiera queremos.

O quizás nos estamos engañando con cosas que creemos que son demasiado importantes (pero que realmente no lo son).

Para esos días tengo una solución.

Tan sólo necesito 15 minutos haciendo algo fuera de lo común para que el día haya valido la pena: coger un camino diferente, caminar por otras cuadras, conocer a una persona, hablar con un extraño, ver amigos de larga data, o dormir una siesta (una de mis cosas favoritas reservada para este tipo de días).

Normalmente 15 minutos serán 20, luego 30 y cuando menos te lo esperes, habrás pasado una buena hora disfrutando de algo que normalmente no hubiera sucedido.

Pruébalo, y luego ven a contarme cómo te fue.

Flavio Amiel

Soy un autodidacta empedernido. Después de 20 años desarrollando negocios online decido compartir todos mis secretos y reflexiones contigo. Puedes leer más sobre mi aquí.