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Agobiados del mundo, haced esto

Si estás agobiado y sientes que ya no puedes más, debe haber alguna posible causa, o quizás varias.

En mi experiencia, a menos que se trate de algo realmente grave, las causas suelen ser bastante básicas.

A veces somos unos sims incómodos en nuestra propia piel.

Quizás dormiste mal, o comiste mucho, o escuchaste la canción equivocada en un momento vulnerable. Físicamente no estamos siempre al 100%. Es normal.

Tal vez abusaste de las redes sociales durante el fin de semana, o recibiste un email negativo de un cliente.

Lo cierto es que no estás pensando claramente.

Puede que tengas un conflicto de intereses entre lo que sucede en este momento y lo que quieres hacer, o hiciste algo mal y debes remediarlo.

O simplemente tienes demasiadas cosas pendientes. Demasiadas tareas. O te hace falta dinero. O no sabes cómo remediar la situación en la que te metiste.

O tal vez son todas estas cosas.

El problema viene cuando esto sucede durante varios días, semanas o meses seguidos.

¿Cómo solucionarlo?

Paso 1. Lo básico es lo físico

Lo primero que tienes que hacer es detenerte y entender qué está pasando y arreglarlo.

Si no te sientes bien físicamente, entonces duerme, o cúrate.

O todo lo contrario, haz ejercicio. Ve a correr.

Come bien.Mejórate.

Si era sólo esto, entonces ya está. No necesitas hacer nada más.

Si aún hay cosas que resolver, ve al siguiente paso.

Paso 2. Identificar el agente maligno

Ahora que estás pensando claramente es hora de entender qué es lo que te molesta.

¿Estás haciendo algo que no está alineado con tus propios valores?

¿Te sientes mal por algo que hiciste?

¿Hay alguna persona o cosa que no está a la altura de tus expectativas?

Identifica lo que pasa.

Haz una lista de las cosas que tienes que resolver y prepárate para el tercer paso.

Paso 3. Eliminar

[easy-tweet tweet=”Si nos toca eliminar muchas cosas, la tarea es tal que la dejamos llegar al punto de no retorno. ” user=”fba” hashtags=”#1postxdia”” url=”http://flavioamiel.com/agobiado”]

El ejercicio de limpieza debe ser constante: mínimo mensual, máximo trimestral.

Más y podrá ser un impedimento para avanzar en el futuro.

Si llegaste al punto del cansancio, entonces toca eliminar magistralmente.

Parece un paso muy simple, pero no lo es.

Requiere que dejes de hacer TODO lo que estás haciendo para dedicarte a pensar cómo eliminar las cosas / relaciones / decisiones que tal vez funcionaron algún día, pero que ya no.

Si es una tarea que haces diariamente y te hace infeliz, entonces elimínala.

Si es un cliente lo que te está incomodando, entonces busca la forma de “despedirlo”.

Busca la manera de eliminar todo lo que no te esté dando satisfacción.

Paso 4. Empezar de cero

Tras haber cumplido el paso anterior sentirás un GRAN alivio.

Ahora puedes comenzar de cero.

Sin estrés, sin cabos sueltos, sin nada pendiente.

Te volverás a ver de nuevo agobiada/o en algún momento y tendrás que repetir todos los pasos.

Lo importante es que el tiempo que pase entre ésta vez y la próxima sea más que el de la última vez.

De esta forma sabrás que estás creciendo.


¿Tienes más tips para lidiar con el agobio? Cuéntamelo en los comentarios.

30 días de ejercicios diarios

Este fue un reto de 30 días que inicié el 10 de Febrero y consistía en hacer ejercicios todos los días al menos durante 1 hora.

Aunque considero que estoy en forma, creo que necesitaba este reto para darme cuenta de cuáles son mis prioridades y entender cómo complementar mejor mi rutina diaria con ejercicios diarios (para no pasar ningún día sin ejercitarme).

Cuando comencé el reto, pensé que lo quería hacer para aumentar 5 kilos de masa muscular. En ese momento no estaba haciendo nada para conseguirlo. Y según yo, con el reto crearía un efecto de bola de nieve con el que lo lograría más rápido.

Algunas cosas que hice fueron inscribirme en un nuevo gimnasio. Este es mi examen físico antes de comenzar.

Según esto, tengo un 85% de masa magra. Y 14% de grasa corporal. Nada mal.

¿Se puede hacer ejercicios todos los días?

Mi ánimo al comenzar el reto estuvo muy bien.

Estaba absolutamente convencido de que lo iba a lograr.

Sin embargo, tengo que ser muy honesto conmigo mismo y decir la verdad públicamente: fallé.

No pude hacer ejercicios de una o dos horas todos los días. No “ejercicio” de ese que quedas jadeando, destruido y con las endorfinas por el techo. Pero sí hice ejercicios todos los días.

Cuando comencé noté varias mejoras inmediatas: tenía muchísima energía, y a pesar de los dolores musculares seguí día tras día durante los primeros 15 días. La calidad de mi sueño mejoró y me sentía muy enfocado.

Además, descubrí que sí podía crear una rutina de ejercicios en casa para los días que me daba pereza ir al gimnasio.

Aquí algunos de los tweets que puse mientras hacía el reto:

Todo terminó a los 15 días

En realidad no “terminó”, porque seguí haciendo ejercicios, pero me lo comencé a tomar más ligeramente y no con la misma seriedad con la que comencé el reto.

Por varios motivos:

  1. Estaba realmente cansado.
  2. Tuve un par de percances con mis proyectos profesionales y tuve que abandonar un par de entrenamientos.
  3. Tuve un viaje de cuatro días de por medio (donde me dediqué a hacer trekking).
  4. Comencé a tener los niveles de azúcar en ayunas más elevados al cabo de 15 días, y creo que fue por no dejar descansar suficientemente bien el cuerpo.

Entonces comencé a hacer ejercicios más “suaves” intercalados con más fuertes a lo largo de las semanas, en vez de seguir con la misma intensidad.

Ejercicios en la rutina diaria

Una de las cosas por las que me gusta auto-flagelarme con retos de 30 días es porque me obligan a pensar y hacer más eficiente mis tiempos y procesos para poder cumplir con ellos.

Mi queja principal con este reto en particular era el tiempo que me quita hacer ejercicio diariamente sobre otras actividades importantes. Es muy diferente hacer ejercicio 2 o 3 veces por semana a hacerlo diariamente. Ir al gimnasio quita un montón de tiempo, además del tiempo que pasamos allí.

Por esto busqué las maneras de que los traslados implicaran moverme diariamente:

  1. Comencé a caminar a todas partes, incluso trayectos que me tomarían 1 hora.
  2. Comencé a usar más la bicicleta, para cuando necesitaba más velocidad.
  3. Si el día terminaba y aún no había hecho ejercicio, sacaba a pasear a Pipa durante 45-60 minutos.
  4. O simplemente caminaba y hacía una rutina de ejercicios en casa siguiendo algunos vídeos HIIT de youtube

¿Aumenté la masa muscular?

Sigo una dieta entre low-carb y paleo, por lo que ganar masa rápidamente es difícil sin consumir muchos carbohidratos, y no voy a caer en ese juego.

Así que después de pensarlo bien, y de lo difícil que pienso sería ganar peso dejando de comer low carb, decidí enfocarme ganar masa durante todo el año para llegar a un cuerpo a la Brad Pitt en Fight Club. Es decir, muy bien definido pero sin demasiado volumen.

¿Qué significa ésto?

Seguiré mi régimen de ejercicio “leve” diario, y levantaré pesas 3-4 veces por semana durante los próximos 3 meses hasta llegar el verano.

Después de ver mi estado en ese momento y tomaré nuevas decisiones.

Cosas pendientes

Mi próximo reto de 30 días me tiene muy entusiasmado, ya que yo y un grupo de 11 personas que se unieron al reto: estaremos escribiendo y publicando un post diario durante 30 días.

Dentro de estos post quiero publicar varios pendientes que creo que te serán de ayuda. Algunos de ellos son:

  • Cómo dejar de comer azúcar y comidas procesadas
  • Cómo bajé 20 kilos en 6 meses
  • Cómo ejercitarse en casa
  • Cómo ponerse en forma en poco tiempo

Así que nada, si no lo has hecho aún, apúntate a mi mailing list para recibir mis próximos posts.

Menos distracción. Más concentración.

Estoy en un momento de transición.

Tengo 37 años y soy dueño de un negocio pasivo que mantiene bastante ocupado la mayor parte del tiempo.

Tan ocupado, que podría pasar toda una tarde describiendo lo que hago y no terminar.

Estos son algunos ejemplos de algunas de las tareas que hago en el día a día: SEO (revisión de palabras claves, verificación de posicionamiento, verificación de interlinkeado, gestión de posts en sitios de terceros, colaboraciones con otros medios, etc.), gestión de espacios de publicidad (análisis de nuevos tamaños, test con nuevos medios, integración de nuevos sistemas de publicidad internos), optimización de vías de ingresos (revisión de programas de afiliados, búsqueda de nuevos programas de afiliados, negociación de nuevos términos), mantenimiento de servidores (gestión y actualización de software, plugins, etc.), gestión de dominios (verificación fechas de caducidad, renovaciones, cancelaciones, venta de dominios, etc.) gestión de campañas de mailing (verificación nuevos links, actualización bases de datos, limpieza de bases de datos), revisión de métricas y generación de accionables sobre ellas (preparar ideas, sistemas y procesos para que otros puedan accionar y modificar diferentes aspectos de nuestra web para mejorar SEO, ingresos u otros), gestión de nuevos proyectos por lanzar (constantemente probamos nuevos productos y servicios que pueden ser de utilidad para los viajeros), trámite de pagos de tarjetas de crédito (casi automático, si no fuera porque de vez en cuando nos pasamos de los límites), pagos para colaboradores, telecomunicaciones, impuestos, salarios, creación de facturas, revisión y modificación de entradas/posts, negociación de nuevas condiciones con partners y un largo, larguísimo etcétera.

A esto tengo que sumarle el tiempo que dedico a  las personas que necesitan mi ayuda: las personas que me ayudan con mis proyectos necesitan instrucciones claras para poder trabajar; familiares o amigos que necesitan que los ayude con tal o cual cosa o que quieren saber mi opinión sobre algún tema; completos extraños que me piden consejos sobre sus probables negocios y cómo comenzarlos (y a quienes espero dar más y mejores respuestas en este blog), sesiones de preguntas y respuestas con mis alumnos de mi curso en Udemy, onboarding y gestión de nuevos clientes en WpServicios, responder los viajeros que nos escriben a través de guiajando, etc..

A todo esto tengo que sumarle el uso diario y constante de facebook, twitter, instagram, snapchat, telegram, whatsapp, periscope, facetime, skype, google chat, email (la docena de correos que tengo), etc.

Todo esto sin hablar de las cosas regulares del día a día: ir al supermercado, tomar un baño, bañar a mi hija, sacar a pasear a mi perra, hacer desayunos, almuerzos, cenas, levantar la mesa, lavar platos, leer historias, ir al cine, ver o hablar con los amigos, visitar a familiares, alguna que otra cena romántica….

Además de todo esto tengo atender aspectos de mi crecimiento y vida personal: ir al gimnasio, leer, aprender nuevas técnicas, caminar, hacer fotografías, etc.

Mi vida ha sido así durante los últimos 8-9 años y la verdad es que nunca he tenido problemas con ese ritmo.

Pero notaba que algo me estaba faltando.

Me sentía muy desconectado.

Desconcentrado.

Supongo que a ti también te sucede.

Con esta avalancha de intoxicación informática es normal.

Decidí hacer algo: durante 2016 hice el ejercicio consciente de tomarme las cosas con más ligereza. De disfrutar más. Pero sobre todo, de dejar las distracciones de un lado: el deber ser, lo que otros quieren que haga, lo que se espera de mi.

Dejar de hacer like, retuit, corazón. Olvidarme de las redes sociales, ignorar el 80% de los emails que recibo (99% spam) y convertir el 2016 en uno de los mejores en mucho tiempo, en diferentes aspectos de mi vida.

Olvidar el FOMO (“miedo de perdernos de algo” por sus siglas en inglés) y concentrarme. En mí.

El dinero y la seguridad

He trabajado mucho, sobre todo después de dejar de ser un empleado (una mala idea) y convertirme en freelance y luego dueño de negocio.

Ha sido una cuestión de supervivencia.

El enfoque que he tenido en el dinero durante los últimos años nos permite ahora tener una vida relativamente cómoda.

Sin embargo me di cuenta que esa “seguridad” que buscaba en lo material, es tan sólo una ilusión: después de todo puede desaparecer mañana.

El calentamiento global, el terrorismo, una enfermedad u otra crisis financiera se puede llevar todo por lo que tengo años trabajando.

El dinero es necesario, especialmente para las cosas que es importante.

Así que el año pasado decidí invertir como no invertía hace mucho tiempo: en mí.

No voy a entrar en demasiados detalles, pero fue así como estuve más tiempo fuera de mi casa durante todo el año, me encontré con familiares y amigos en varias latitudes y conseguimos comprar nuestro primer apartamento propio (algo en lo que no conseguía pensar sería posible ni en sueños en el pasado).

Creatividad como viaje al interior

Siempre he querido experimentar con otros medios, decir otras cosas, así que dejé de preocuparme por lo que podrían decir los demás y comencé a experimentar con diferentes medios.

Por ejemplo, lancé unos “episodiosexperimentales en mi canal de youtube.

Comencé a escribir y preparar la puesta en marcha de este blog.

Comencé a leer más libros.

Todo este trabajo creativo, menos monótono y automático hizo que dejara de sentirme tan desconectado de mi y de mi entorno.

Así que este paso, este contraste entre lo que tengo que hacer en el día a día y dejarme llevar por la creatividad, me ayudó a dejar el miedo de perder lo que tengo años construyendo y me enseñó el camino.

Lo que me marcó, fue la idea de cultivar una vida menos “distraída” y más “concentrada” (pienso que se lo leí a Derek Sivers). Resonaba exactamente con lo que estoy necesitando en estos momentos.

Más conexión con las personas, más conexión con la naturaleza, más conexión con las ideas y con mi yo interior.

Actuar más como un pensador y no como un operador.

Es así como decidí dejar de hacer ciertas cosas para comenzar a hacer otras.

Después de pensar bien en todas las cosas que debo hacer, las que debería hacer y las que quiero hacer, decidí comenzar a hacer una limpieza física y digital, una reordenación de prioridades y ejecutar.

Olvida lo que otros dicen que deberías hacer

Haz lo que te apetezca.

Tu vida no puede pertenecerle a un manojo de corporaciones, al banco, a un jefe, a tu madre, padre, marido o esposa.

Tu vida es tuya.

Rebélate.

Deja las distracciones y concéntrate en o que quieres para tí.

¿Quieres viajar por el mundo, comprar un coche nuevo o salir de fiesta todos los días? Hazlo.

En mi caso quiero “dejar de estar ocupado” o “distraido” para lograr mi objetivo ahora: cultivar una vida más concentrada.

Pienso que en la medida que logre mi objetivo mejor será mi salud mental y física, y mejor la vida para mis familiares, amigos, e incluso para mi entorno.

Si quieres acompañarme en el camino, puedes dejarme tu correo en la caja que ves abajo.

Prometo hablarte sólo cuando crea tener algo que pueda ayudarte a tener una vida más concentrada 😉