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Así inicié un movimiento (y tú puedes hacerlo también)

Hace tiempo que tenía la idea de “crear un movimiento”.

Lo intenté en el pasado. Varias veces. Algunas veces lo conseguí. Otras veces no.

En este blog lo he intentado con post muy buenos, pero completamente fracasados.

En las últimas dos semanas, sin embargo, creo que he tocado una fibra, y aprovecho de documentar públicamente los pasos que estoy dando en el último “movimiento” que comencé con el #1postxdia, un reto donde todos los miembros tenemos que escribir un post diario durante 30 días.

Dado que la experiencia es muy reciente, tengo muy fresco lo que ha funcionado. Y hoy lo hago público para ayudarte.

1. Recuerda que puedes fracasar

Desde el primer momento tienes que entender que lo más probable es que tu movimiento fracase. Probablemente ni siquiera despegue.

No te lo tomes personal. Si lo intentas una, dos o tres veces, tendrás la suficiente experiencia como para repetirlo en el futuro.

2. Valida la idea del movimiento

Un movimiento siempre suele ser hijo de una o varias ideas. Y las ideas hay que validarlas.

Esto de validar la idea tiene dos elementos:

a) Conseguir a alguien que le parezca tontísima tu idea

La idea no es que le cuentes a alguien y te digan que si, que es una buena idea.

Lo mejor que te puede pasar es que alguien te pregunte “¿Por qué alguien querría hacer semejante estupidez?”. O  “será totalmente inútil” o “eres un tonto”.

¿Por qué es importante esto?

Significa que hay miedo o un status quo que podemos quebrar.

Y si esto existe, siempre habrá un grupo de personas que querrán superar esta barrera.

b) Conseguir a alguien que ya hace o hizo tu idea.

La otra segunda mejor cosa que te puede pasar es que alguien te diga: “Ya yo hago eso”.

Si en principio te parece algo totalmente ridículo, o difícil o complejo, pero ya alguien lo ha hecho, entonces no debe ser tan complicado que otros lo hagan.

c) Definir métricas

La otra cosa importante es definir unas métricas que para tí signifiquen un éxito. En mi caso, consideré que 10 personas era un buen número.

3. Arriésgate y lanza los primeros anzuelos

En mi caso, comencé a hacer una especie de campaña misterio en mis redes sociales para captar la atención de mis seguidores:

Al tiempo que hacía ésto le contaba a varias personas si querían unirse (antes de anunciarlo).

La mayoría me dijo que no.

Pero muchos de ellos terminaron uniéndose al reto.

4. Deja claras las metas, retos y beneficios de pertenecer al movimiento

Uno de los grandes errores de quienes intentamos crear un movimiento es no dejar claras las ventajas de ser parte del mismo.

En el caso del movimiento de “1 post al día durante 30 días”, la idea es que todos compartimos nuestros posts, de manera a tener mayor tracción y como consecuencia, ganas de seguir escribiendo hasta crear el hábito.

Lo primero que hice fue dejar claro el problema: es difícil tener volumen o tracción cuando comenzamos a escribir un blog. Lo segundo fueron los beneficios: si escribes tendrás volumen. Y si te unes al movimiento, tendrás tracción ya que lo compartiremos todos.

5. Prepara el espacio para la comunidad

Mientras validaba y lanzaba la idea, fui preparando algunas cosas que no me tomaron demasiado tiempo:

a. Un excel para que se apuntaran los que querían participar
b. Un grupo de facebook / slack para comunicar nuestros avances
c. El post donde se explicaba la dinámica (texto, imágenes, etc.)
d. Y las actualizaciones para las redes sociales

Puedes usar otras herramientas, pero lo importante es que cada miembro consiga comunicarse directamente con los otros usuarios, y que tengas una manera de conectar con ellos en la medida que crece.

6. Lanza el reto y NO esperes a que funcione por arte de magia

Una vez que lancé el reto pasaron más de 24 horas hasta que se apuntó la primera persona.

Sin embargo, en todo ese tiempo, no estuve esperando pacientemente. Todo lo contrario. Estuve promoviendo el reto constantemente a través de mis redes sociales.

Si no curras duro para que el movimiento tome vuelo, nunca despegará.

La insistencia es importante para poder sobresalir del ruido.

Otra buena idea es actualizar a los que todavía están pensándoselo.

Mientras más personas habían y más personas lo comentaban entre sus redes más personas se unían.

Por último, en la medida que se adhieren miembros al movimiento, pídeles que te ayuden a regar la voz.

7. Trabaja duro en promover el movimiento

Una vez que tienes tracción, no descanses.

Eres el dueño de la bandera.

Sigue promoviendo tu idea, desvergonzadamente.

8. Lidera al movimiento

En todo movimiento siempre hay diferentes tipos de miembros.

Tienes que identificar cada posible rol de los miembros, y saber responder a sus dudas, preocupaciones y voluntades.

Algunos miembros también querrán aportar ideas y nuevos rumbos. Tienes que encauzar esa proactividad para los objetivos del grupo como colectivo.

Al mismo tiempo tienes que motivarlos: en mi caso, como se trata de un reto donde todos tenemos que escribir un post diario durante 30 días, me toca estar diariamente monitorizando quiénes han cumplido con sus promesas y quiénes no, hacer seguimiento y ver si puedo ayudar a los miembros del movimiento de cualquier manera.

9. Dale autonomía al movimiento

No pongas barreras a tu movimiento. Tu sólo lo iniciaste, pero no eres dueño del mismo. De hecho, prepárate para ver otros líderes surgir.

Un ejemplo de autonomía: en nuestro movimiento han surgido varias ideas y dudas.

Una de las dudas más comunes es “¿sobre qué puedo escribir?”

Afortunadamente, todos los miembros están lo suficientemente involucrados como para apoderarse del movimiento y la comunidad y aportar ideas y soluciones.

Aquí un ejemplo de lo que está pasando en nuestro grupo de Facebook (de momento cerrado a futuros miembros, pero apúntate al mailing al final si quieres recibir noticias de su próxima apertura a futuros miembros).

10. Define los próximos pasos

Los miembros no tienen que saber lo que pasará luego, especialmente porque seguro en este punto estarás madurando algunas ideas sobre a dónde o cómo llevar el movimiento.

Sin embargo, es bueno que una vez que sepas qué pasará después lo comentes con todos los miembros para validar tus ideas (ver punto 2), y también para recoger potenciales ideas que podrían dar resultados para los objetivos del movimiento.

Haz públicos los próximos pasos apenas tengas claro qué puedes hacer.

En nuestro caso, es probable que el próximo hito importante del movimiento sea la recolección de fondos para una organización sin fines de lucro. Pero eso te lo contaré más adelante.

Repite 7 al 10 constantemente

Como ves, la parte más difícil de iniciar un movimiento es comenzar.

Luego es mantenimiento, constancia y adaptación.


¿Has iniciado un movimiento alguna vez? ¿Sabrías decir por qué funcionó? ¿Lo has intentado pero no te ha funcionado? Déjame tu experiencia en los comentarios.

 

Flavio Amiel

Soy un autodidacta empedernido. Después de 20 años desarrollando negocios online decido compartir todos mis secretos y reflexiones contigo. Puedes leer más sobre mi aquí.