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¿Es el dinero la solución a tus problemas?

Sí y no.

Por ejemplo: a mi, vivir en Inglaterra no me hizo feliz. Por varios motivos. Pero sólo uno fue importante.

Estaba llegando a un nuevo país y tenía que guardar todo el dinero posible por la mayor cantidad de tiempo que pudiera, puesto que no sabía cuándo tendría ingresos de nuevo.

Absolutamente todo era muy caro: comer fuera, tener un piso propio, ir al cine, viajar a otra ciudad, tener carro.  

En Inglaterra hay que trabajar mucho para poder tener lo básico. Y luego trabajar un poco más para mantenerlo.

Este problema -el dinero- fue importante porque me ayudó: tuve que cambiar mi visión de las cosas.

Fingí que el dinero no me importaba.

No tenía dinero y todo era muy caro. 

 

El tiempo es más importante que el dinero

Yo estaba desempleado, tenía tiempo libre y no tenía dinero. Me sentía mal. Sentía que no podía disfrutar mi tiempo libre porque no tenía cómo disfrutarlo de la única forma que sabía hacerlo: gastando dinero.

En esa época leí un libro que cambió mi visión de las cosas.

De hecho es un libro que le ha cambiado la visión a cientos de miles de personas. Me refiero a “La semana laboral de 4 horas” de Tim Ferriss.

En el libro, el autor nos dice que no es rico el que tiene más dinero, sino el que tiene más tiempo libre.

Lo importante de esta visión es que nos da una perspectiva diferente del tiempo vs. dinero.

El dinero se puede perder y luego recuperar.

El tiempo no hay forma de tenerlo de vuelta.

Así que decidí aprovechar el tiempo.

Me dediqué a buscar otras cosas que me hicieran feliz: hacer picnics en un día de sol, rodar varios kilómetros en la bicicleta y descubrir lugares o ir al pub a tomar un par de cervezas y regresar a casa.

Tenía faltas materiales.

Pero yo había conseguido una forma de adaptarme y disfrutar mi nueva vida sin dinero.

¿Para qué sirve el dinero?

Muchas veces he repetido la vieja frase que dice que “el dinero no da la felicidad”.

Lo cierto es que el dinero no sirve para lo que no sirve. Pero para las cosas que funciona, es maravilloso.

Con el dinero podemos viajar, comprar libros e inventos increíbles. 

Podemos ir a un restaurante, comprar una botella de vino o una bicicleta nueva.

Con dinero podemos educar a otro ser humano e incluso darle agua a una aldea

Podemos ayudar a un familiar o amigo. 

Durante una emergencia el dinero es una herramienta muy útil: podemos pagar una clínica privada y tener acceso a los mejores doctores de una especialidad.

Todo esto es bueno, porque nos hace sentir bien, seguros y/o felices.

Hasta cosas irrelevantes para nuestro bienestar físico o psicológico como tener un ordenador nuevo, una nueva pieza de ropa o un juguete nuevo se da lo que los Estoicos llamaron la adaptación hedonista: podemos sentirnos más “felices” por la novedad de comprar algo nuevo. Aunque sea temporalmente.

El dinero sirve para muchas cosas.

El dinero es importante.

El dinero nos da cierta felicidad, cierta seguridad.

No podemos negarlo.

El problema… ¿es el dinero o son nuestros deseos?

El dinero es un problema si lo convertimos en un obstáculo o una condición para sentirnos realizados. Click to Tweet

En pocas palabras: si le damos poder al dinero sobre nuestro bienestar el dinero será nuestro amo.

Pero nuestro mundo no funcionará demasiado bien si no tenemos suficiente dinero: necesitamos cubrir nuestras necesidades básicas humanas.

Entre esas necesidades básicas hay una que casi siempre olvidamos cuando hablamos del dinero: crecer.

Hacer crecer el dinero a través de nosotros

Crecer es parte de la naturaleza humana.

Debido a nuestra condición humana siempre nos parece importante tener más cosas: un mejor teléfono, una casa más grande. Es por eso que los niños siempre quieren más juguetes.

Sin crecimiento, estamos muertos.

Como humanos tenemos muchas áreas para crecer.

Con el dinero podemos comprar cosas. Pero lo material es simplemente una distracción de lo realmente importante.

Si nos enfocamos en lo material perdemos la posibilidad de crecer en otros ámbitos que tienen mayor repercusión, irónicamente, en el ámbito financiero.

Me explico: si crecemos en conocimientos en el área de finanzas personales, esto tendrá repercusión en nuestro patrimonio personal.

Si hacemos crecer nuestras fuentes de ingresos pasivos reinvirtiendo nuestro dinero en vez de gastarlo, nos aseguramos un mejor porvenir.

Si dedicamos parte de nuestras ganancias a mejorar nuestra condición física podremos vivir durante más tiempo, gastar menos dinero en doctores, etc.

Podría poner unos cuantos ejemplos más, pero creo que ya entiendes lo que quiero decir.

Dinero, deseos y valores

Tu visión sobre lo que es correcto y lo que no, siempre se alineará siempre con tus valores.

Por ejemplo: digamos que desde pequeño/a tu familia te inculcó el amor por la naturaleza.

Por tu crianza eres una persona “ecológicamente consciente”. 

Dejarás de comprar cosas en nombre de tus valores. Por ejemplo:  productos con aceite de palma, o productos contaminantes como las cápsulas de café.  

Pero comprarás también cosas en nombre de tus valores: quizás serás de los primeros en tener un coche 100% eléctrico. O serás de los primeros en cambiar todos las luces de tu casa a LED. O tal vez dejes de usar desodorante comercial y compres todo para hacerlo en casa.

Así que podrás ser muy ecológicamente responsable.

Pero no podrás vivir sin dinero.

“El dinero es malo”

Muchos desprecian el dinero.

Si eres de los que te parecen “malas” las personas que tienen mucho dinero, te invito a cambiar el ángulo de tu juicio irracional.

Le damos al dinero una connotación negativa porque esa versión coincide con nuestros valores y también con nuestra propia supervivencia: no necesito ser millonario para sentirme realizado.

Es inteligente pensar que no necesitas ser millonario para sentirte bien contigo mismo, pero no por eso debes negarte a la posibilidad de tener más dinero.

Más dinero = más posibilidades.

Yo me puedo agachar a recoger una moneda de 10 céntimos. A otras personas les parece una tontería. Para mí, son 10 céntimos que no tenía antes.

¿Para qué cosas NO sirve el dinero?

El dinero no sirve para hacernos menos miserables en la hora más oscura.

No sirve de nada cuando tenemos una enfermedad crónica, cuando un amor nos deja o cuando un familiar muere.

Pero puede ayudarnos enormemente en tales situaciones.

Quizás no queremos trabajar cuando nuestro amor nos abandona.

Quizás necesitamos exámenes médicos costosos.

O quizás necesitamos cambiar lo que tengamos que cambiar para lidiar mejor con la muerte de un familiar. Mudarnos de casa para evitar recuerdos, irnos de vacaciones, o simplemente no tener preocupaciones para cubrir todos los gastos importantes del deceso.

Puede ayudarnos, pero no sirve para cambiar éstas y muchas otras situaciones de la vida.

Sin embargo, creo que podremos coincidir en que preferimos tener algo de dinero para afrontar situaciones como éstas.

¿Qué es el dinero para ti?

Sé que hay muchas más formas de ver el dinero y que cada uno tiene sus maneras de manejar el tema.

Si tienes otras formas de ver el dinero, por favor, déjame un comentario contándome tus reflexiones.

Flavio Amiel

Soy un autodidacta empedernido. Después de 20 años desarrollando negocios online decido compartir todos mis secretos y reflexiones contigo. Puedes leer más sobre mi aquí.